Archivo de Agosto 2009

Terrorífico error

Agosto 20, 2009

Cuando se comete un error que cuesta la vida a una persona estoy convencida de que el equivocado se siente mal, muy mal; si el muerto encima es un bebé estoy segura de que el dolor y la culpa se multiplican mucho y ya ni te cuento si encima es un bebé mediatico.

Recuerdo que cuando pasó lo de Ryan, el bebé de la primera víctima de gripe A en España, no me pareció mal, ni mucho menos, la actuación del hospital al calificarlo de “terrorífico error” porque no se me ocurre manera más adecuada de calificarlo. Pero tampoco me pareció mal la actuación del personal sanitario al solidarizarse con la enfermera, una novata de veintipocos años que acabó ingresada con depresión, y a ver cómo sale de ella; el error que cometió es terrorífico y bastante tiene con lo que tiene.

Lo que ya no puedo entener es la actuación de la Comunidad de Madrid al despedir a enfermeras del Gregorio Marañón que apoyaron a una compañera que lo dicho, bastante tiene con lo que tiene. Y no es sólo que no lo entienda, es que me parece lamentable y muy peligroso. Esa no es forma de depurar responsabilidades, es sólo una forma chapucera de tirar pa’lante.

Vivimos en tiempos en los que para seguir pensando hay que estar seguro en el puesto porque si no, te cortan la cabeza. Ya no se acepta el disenso, ni aunque este sea para mejorar algo. Ya no sólo es cada partido, ahora cada empresa, cada grupo, cada todo se está convirtiendo en un grupo sectario en el que hay que seguir lo que diga el lider, sea lo que sea.

Como decía Patton, si todos pensamos lo mismo es que alguien no está pensando y algo me dice que en tiempo de crisis, con actuaciones como esta, se acabó el pensamiento crítico.

Aun así, mos ki merak.

Vicio

Agosto 19, 2009

Lo confieso, llevo casi veinte años fumando. Lo sé, es un vicio horrible y en mi caso, además, es un vicio estúpido porque para colmo de males hace unos años tuve un tremendo ataque de asma (que conste que eso no significa que para los demás sea un vicio “inteligente”)

Ahora el gobierno nos dice que la sociedad está madura para que se prohiba fumar en sitios públicos y aunque parezca contradictorio apoyo la medida, con una pequeña salvedad, pero empiezo por lo primero.

Hace cinco años estuve en NY y como es sabido allí no se puede fumar en ningún sitio público (ni siquiera en las terrazas), me alojé en una residencia en la que me metieron en una decimocuarta planta y cada vez que apretaba el vicio tenía que coger el ascensor, cada vez que estaba de juerga tenía que salir a pasar frío en la calle. Puede parecer incómodo pero no sólo no lo fue sino que no le vi más que ventajas: la primera y más obvia es que se fuma menos pero la segunda y más graciosa es que teniendo en cuenta que el tabaco sigue siendo social conocí a un montón de gente (me vino fantástico porque fui precisamente a mejorar mi inglés) y tanta conocí que al final los no fumadores con los que salía de noche también salían a no echarse un piti

Las ventajas para los no fumadores también lo son para los fumadores así que ni las voy a comentar porque son obvias.

Ahora la salvedad: la ley antitabaco tiene muy poco tiempo y ha obligado a muchos establecimientos a hacer reformas así que me imagino que algunos están que trinan. Quizá sería interesante dar algún tipo de compensación a los que sí hicieron los deberes y limitaron zonas. Insisto, estoy a favor pero no creo que sea justo castigar a los que sí cumplieron la ley.

De momento parece que no será inmediato y no es más que una idea lanzada al aire. Pero lo dicho, conmigo que cuenten.

Aun así mos ki merak.

Sin importar quién lo haga

Agosto 13, 2009

Hoy he visto durante un rato la rueda de prensa que ha dado Montoro y aunque no estoy de acuerdo prácticamente con nada de lo que ha dicho al menos argumenta algo y se enfrenta a la prensa y eso, tal y como está el patio, es mucho.

En un momento de la misma un periodista, antes de preguntarle, le ha dado las gracias por convocar una rueda de prensa y admitir preguntas (no con esas palabras, pero es la idea) y, lo que me ha llamado poderosamente la atención, a Montoro le ha dado la risa floja. Que no se me entienda mal, no se reía del periodista, más bien parecía que se sentía halagado y se ha reído de pura felicidad ante el reconocimiento de algo que, lejos de ser norma, se ha convertido en extraordinario (en el sentido de fuera de lo normal)

Lo ha despachado diciendo que no había por qué darlas porque era lo normal en él y algo me dice que además de lo ya dicho la risa tenía que ver también con el hecho de que los políticos han dejado de responder a los periodistas y se pasan la vida mandando comunicados de facturación propia, y como decía el País en este artículo eso no es información, es propaganda.

Sé que los medios de información no son imparciales, ni lo intentan siquiera, pero como es evidente que esto les genera malestar al margen de sus filias y fobias no sé por qué consienten que les tomen el pelo de forma tan burda, no sé por qué van a comparecencias de prensa en las que no pueden preguntar, y, sobre todo, me parece indignante que no avisen cuando emiten algo enlatado por un partido.

Me siento estafada porque hasta que leí el artículo que he enlazado antes yo, feliciana de la vida, ni cuenta me había dado. “Son tendenciosos” pensaba al no oír las carcajadas que hubieran sonado de haber prensa delante de algunos pero no, los medios de comunicación han degenerado tanto que aunque esto no les gusta lo consiente igual o, lo que es lo mismo, además de putas, ponen la cama.


Aun así, mos ki merak.

Lo confieso: he perdido la cuenta

Agosto 12, 2009

En serio que la he perdido ¿Puede alguien decirme cuántas veces han hecho ya lo mismo?

No hace falta ser muy listo para saber a cuento de qué viene esto.

Y es que el PP siempre hace lo mismo, son expertos en que al final los ciudadanos se hagan un lío estupendo y se acaben preguntando ¿quién espiaba a quién? ¿quién era corrupto? y, al final, porque la vida tiene cosas infinítamente más interesantes en las que pensar, la gran mayoría llega a la conclusión de que todos son iguales, de que todos espían, de que todos se corrompen. Y eso en el deseable caso de que la gente consiga recordar siquiera que el caso Gürtel y la trama de espionaje en Madrid sí están demostrados.

Lo triste del caso es que hace tiempo descubrieron que no hace falta demostrar nada, siembran dudas y estas crecen tanto que salpican a todo el mundo diluyendo la ya no tan tozuda realidad.

Viendo lo que hicieron cuando su objetivo eran los nacionalistas allá por el 95 me pregunto cómo compensarán a la justicia y a la policía por esto (y eso por no hablar de la conspiranoia del 11M) el día que vuelvan.

Miedo me dan.

Aun así, mos ki merak.