Archivo de Noviembre 2008

Citas: Marco Catón

Noviembre 26, 2008

Por desgracia me duelen mucho los amigos (supongo que como a todos) Me explico, me duele descubrir, cada vez que me ha pasado, que a veces he tenido amigos que resultaron no serlo, que en momentos de necesidad no fueron capaces de enfrentarse a la cuestión fundamental y, por ello, decidieron no estar a la altura de las circunstancias. He encontrado una cita grandiosa al respecto y me apetecía compartirla.

Cuando uno tiene motivos de quejarse de un amigo, conviene separarse de él gradualmente, y desatar, más bien que romper los lazos de la amistad.

Marco Catón

Pero, como decía, me dolerá cada vez que me pase porque nunca, jamás, cerraré la puerta. Hay que seguir intentándolo, aunque sólo sea por curiosidad, aunque sólo sea porque hay gente en mi vida, en la vida de todos, que compensa cualquier desilusión.

Si me dolió perderlos (o descubrir que no los tenía de verdad) es porque me compensaba que fueran mi gente. Pero lo dicho, hay gente que llena cualquier vacío, siempre merece la pena arriesgarse.

Mos ki merak.

Citas: Mark Twain

Noviembre 26, 2008

Confieso, me acuso, me inmolo… me gustan las citas, me parece que son una suerte de filosofía en pocas palabras, obra de grandes genios. Y, además, lo mejor de todo es que ante cualquier afrenta sueltas una cita y quedas como una reina…

Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarlo. Cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.

Mark Twain

¿Se le ocurre a alguien mejor manera de explicar la madurez?

Mos ki merak.

Para chulo…

Noviembre 24, 2008

Leo en El País una noticia que cuenta como ocho jóvenes israelíes han sido condenados por pretender celebrar el cumpleaños de Hitler (primera sorpresa) ni más ni menos que en el museo del Holocausto (para mear y no echar gota como dice el dicho)

Creo en la libertad de expresión y también creo en la libertad de creencias pero hay situaciones y situaciones, por hablar de la raza y todas esas estupideces a estos niñatos yo los hubiera mandado a un psiquíatrico, que me da que les hace más falta que ir a la cárcel (sobre todo teniendo en cuenta, además de lo obvio ¡son judíos!, que todos emigraron aprovechando la ley del retorno y uno de ellos es además nieto de un superviviente del holocausto) Están para meterlos en una habitación acolchada y tirar la llave al mar, además de estupidez supina demuestran una ignorancia intolerable.

Les podía haberle dado por una rebeldía adolescente algo menos insana, qué sé yo, escuchar música horrible, hacerse un piercing, suspender un curso… hay tantas maneras de llamar la atención cuando eres adolescente ¿¿pero esto?? ¿¿lo entiende alguien??

Pero es que encima se dedicaban a pegar a otros judios por el hecho de serlo. Definitivamente el mundo se ha vuelto loco.

Hay una película regulera en su desarrollo pero de interesante trasfondo que cuenta la historia de un judío neonazi, tuvo cierto éxito en su día pero por si alguien no se acuerda se llama El creyente. En ella el joven tarado no soporta su propia religión porque no les perdona la pasividad con la que fueron a los campos de concentración, no perdona que no hubiera rebelión masiva, que no se levantaran en armas… no es aplaudible pero supongo que podríamos comprender su postura, por repugnante que sea (a todos nos es más o menos fácil pedirle a otro que se haga el héroe desde la tranquilidad de nuestros hogares) ¿¿pero estos??

Si yo tuviera algún lazo sanguíneo con estos impresentables hacía las maletas y me iba lejos, muy lejos. Creía que era imposible ser tan imbécil pero me llevo cada sorpresa…. en fin…

No merecen que los meta en la etiqueta de “política”, son un simple “bichorismo”…

Aun así, mos ki merak.

Profesores

Noviembre 23, 2008

Después de una breve conversación con un antiguo, y admirable, alumno reflexiono sobre qué es ser profesor.

Me comenta que tiene profesores que no saben quién es Hemingway y yo le digo que no me lo creo, también me dice que tiene profesores que jamás han oído hablar de Miller (se refería a Henry porque la pregunta a su profesor, después de su incredulidad, se completaba con Trópico de cáncer) y, lo más grave, es que me cuenta esas cosas de antiguos compañeros míos a los que conozco y aprecio y que, además, sé que son grandes lectores, personas con un gran interés vital y curiosidad intelectual. Conclusión: no entiendo nada.

Un profesor tiene que saber más de lo que enseña y no limitarse a su campo, tiene que ser capaz de tener una mínima información sobre cómo funciona el mundo (y para eso hay que leer prensa y ver noticias) para poder inspirar algo de curiosidad a los adolescentes a los que da clase (me limito, como se puede deducir, a hablar de un profesor de secundaria) Tiene, también, que tener lecturas a sus espaldas, las suficientes para que no le pillen en un renuncio y, además, las suficientes para no avergonzarse de que un alumno le descubra a alguien…

Y esas lecturas no deben ser sólo referentes a la literatura, no se puede ser mínimamente culto sin conocer las bases de las ciencias. Ya basta de la división letras / ciencias, tan absurda.

En conclusión, un profesor tiene que ser curioso, el más curioso de la clase. Lo que está en los libros de secundaria puede explicarlo cualquier persona con dos dedos de frente que sepa leer, bastaría con preparárselo la noche anterior pero claro, si un profesor se limita a lo que viene en el libro ¿merece el nombre de profesor?

El alumno del que hablo me presentó a Palahniuk y, como le digo cada vez que hablo con él, me hace sentir analfabeta porque ha leído gente de la que yo no he oído hablar siquiera pero, al mismo tiempo, soy capaz de agradecerle que haga mi mundo literario más grande porque un profesor, como cualquier ser humano, no puede conocerlo todo y debe, más que todo lo que he dicho antes, ser capaz de aprender de los alumnos que tiene.

Sin curiosidad no hay profesión que valga. El profesor es mucho más que el que pone disciplina y conocimientos en los alumnos, tiene además que poder renunciar a dar una hora de lo que se supone que tendría que estar explicando y perder el tiempo de clase hablando de los piratas de Somalia, de El principito, del acelerador de partículas… quizá no llegue a cumplir el temario pero por mi experiencia sus alumnos serán mejores que cuando llegó por primera vez al aula (y añado, jamás he dejado el temario completo sin explicar)

Y escuchar…. sobre todo debe escuchar.

Aun así, mos ki merak.

Esto no puede ser una noticia menor

Noviembre 15, 2008

Leo de casualidad en la página web de la SER que ayer murió un chico de 18 años tras la paliza que le dieron los porteros de la discoteca en la que estaba, El balcón de Rosales.

Me importa un carajo lo que estuviera haciendo pero ya va siendo hora de que los porteros de las discotecas se enteren de una puta vez que su trabajo consiste en que si alguien la lía lo sacan fuera. PUNTO.

Todos hemos presenciado palizas de porteros de discoteca y, lo curioso del caso, es que seguimos yendo a los mismos sitios (por mi parte hace mil que no entro a un sitio con portero, ya no tengo edad de permitir que me humillen o presenciar como humillan a otros)

¿Qué se le pasa por la cabeza a un armario empotrado para creer que tiene poder para hacer lo que le venga en gana sólo porque tiene un trabajo de mierda delante de una puerta?

Lo que me ha indignado de todo esto es que si hubiera sido una pelea de un chico contra otro la noticia sería portada, pero no lo es, aun siendo mucho más indignante que tres personas le den una paliza a un crío. Insisto, me da igual lo que estuviera haciendo, si era algo ilegal para eso está la policía no el portero de la discoteca, si era molesto dentro, se le echa fuera pero ¿con qué derecho se le golpea?

Hay demasiadas discotecas (no sé si es el caso de El balcón de Rosales) con un historial de palizas por parte de sus porteros, la administración debería tomar cartas en el asunto y responsabilizar a sus dueños. Si así lo hicieran seguro que se acababa, o disminuía al menos, el problema.

Como decía, hace mucho que no voy a un sitio donde haya portero y no entiendo qué puede tener de maravilloso una discoteca o un bar para que decenas de personas pasen por la criba de un imbécil.

Conste que no digo que todos los porteros de discoteca sean así, en mi vida he conocido a varios que no cumplen el “tópico” ni de lejos pero, como decía, si se responsabilizara, de verdad me refiero, a sus dueños algunos se lo pensarían dos veces antes de creerse con poder para tocarle un pelo a un cliente.

Aun así, mos ki merak.