Archivo de Octubre 2008

Diversificación

Octubre 18, 2008

Cuando la ley educativa cambió, me refiero el paso a la LOGSE no a todo lo que ha venido después, se hizo algo muy positivo (ya siento los tomatazos) y es que se hacía coincidir la edad laboral con la de escolarización obligatoria (los de los tomates se sienten avergonzados, chincháos) Eso hizo que no hubiera chicos de 14 años sin escolarizar metidos en casa porque tampoco podían trabajar (legalmente se entiende) Y eso, se mire por donde se mire, era una cuestión del más elemental sentido común. Cierto es que no era habitual, pero nada de nada, que un chico de 14 años (entonces en 8º de EGB) dejara los estudios si iba bien, lo habitual era que los dejaba cuando cumplía los 16 y estaba hasta el moño de repetir cursos y no sacar nada.

Lo que se consiguió con eso, en realidad, es que los chicos que no van al colegio con la regularidad que debieran, esto es, los absentistas, fueran lo poco que iban hasta los 16 y eso ya es algo. Hace dos años tuve a una niña, inteligente como pocas, que dejó el colegio el día que cumplió 16 (¡¡en mayo!!) fue una pena porque aunque la pobre era medio analfabeta era más lista que el hambre y estoy convencida de que si hubiera ido al colegio todos los días hubiera llegado muy lejos (académicamente) pero ya se sabe que entre los padres que no los llevan y la administración que se hace la sueca según la etnia del niño en cuestión poco hay que hacer (aunque debería haber mucho que hacer, pero eso es otra cuestión)

Pero otra de las bondades de esa ley (que sí, que era nefasta) era el énfasis que se hacía en la atención a la diversidad, y en concreto lo que me hace escribir esto es la diversificación en segundo ciclo de ESO.

A día de hoy hay muchos colegios que no tienen diversificación; eso provoca que se encuentren con un montón de alumnos (el fracaso escolar está en el 30%) que llegan a 4º, los que llegan, a base de promoción automática porque, por si alguien no lo sabe, sólo se puede repetir una vez por ciclo. Lógicamente el que llega a 4º por promoción automática tiene cientos de materias (pasar de curso por P.A. no significa que se le aprueben) o, lo que es lo mismo, hay chicos que llegan a 4º y se van sin título (lógicamente también hay chicos que en 3º repiten y, ya con 16 años, abandonan)

Hay otros colegios, y eso es una estupenda noticia, que tienen una cosa que se llama diversificación que consiste en que a partir de 3º van a un grupo más reducido donde la didáctica es diferente; en lugar de tener lengua y sociales tienen el ámbito de humanidades y, en lugar de tener física y matemáticas, tienen el ámbito científico. Curiosamente lo habitual es que esos chicos que estaban prácticamente descartados, que estaban completamente fuera del sistema, se encuentren con que al dar las cosas de manera más sencilla (pero atención, la materia en realidad es la misma que en los cursos normales) empiezan a aprobar por sus propios méritos y, lo mejor de todo, según mi experiencia en este campo, lo hacen incluso con muy buenas notas.

Lo que me hace alabar la diversificación, sobre todo, es que estos chicos en muchos, muchísimos, casos no sólo consiguen el título de la ESO sino que al volver a reengancharse al sistema lo normal es que sigan estudiando, ya sea bachillerato o módulos.

Y es que no se puede descartar a nadie, la experiencia demuestra que la mejor forma de ayudar a alguien es decirle que puede y demostrárselo.

Así que los que suspendéis, mos ki merak, a nada que pongáis de vuestra parte los profesores seguiremos creyendo en vosotros.

¿Alguien lo dudaba?

Octubre 16, 2008

Me entero por Escolar que el señor que pedía que sus hijos se escolarizaran en castellano en Cataluña se llama Carmelo González y se divorcia porque su mujer dice que es un extremista.

Sólo una persona que está dispuesta a llevar las cosas al extremo puede mover cielo y tierra para hacer algo que considera justo. Conste que el tal Carmelo no me parece que sea un adalid de nada pero sí ha demostrado que no es fácil estudiar en castellano en Cataluña y, para ello, hay que ser un extremista, no quedan más narices.

Juraría que yo misma tengo mis convicciones políticas y, como filóloga, tengo hasta convenciones lingüísticas; de hecho considero que los políticos deberían dejar la lengua en paz de una puta vez y no seguir falseando la realidad inventándose lo de “lengua propia” cuando las lenguas, de toda la vida, son maternas o adquiridas (jamás entenderé cómo un hablante puede decir que su lengua propia es distinta de la materna) Si atendieramos a la realidad el debate sería diferente, me explico, si atendiéramos a cuántos hablan qué, y, sobre todo, a qué hablan realmente, no habría euskaldunes suspendiendo el examen de grado 12 de euskara, por ejemplo.

La cuestión es que a pesar de mis convicciones si viviera en una zona bilingüe lo más probable es que me adaptara, por sentido común, a pesar de lo que pienso de las leyes de anormalización lingüística, que diría Lodares. Lo haría sobre todo por esos hijos que no tengo, para que tuvieran una infancia normal a pesar de mis ideas al respecto. Cuando se pone todo incluso a los propios hijos por debajo de una idea se es un extremista, no sé a qué viene pues, la sorpresa. ¡Claro que el tal Carmelo es un extremista! todos los que llevan una idea al extremo tienen que tener un cierto toque de chiflados, no queda otra.

No creo que sea el caso de este señor, pero recordemos que hay extremistas fracamente admirables.

Aun así, mos ki merak.

Insomnio

Octubre 15, 2008

Siempre, desde que tenía uso de razón, había tenido problemas para dormir. Era extremadamente noctámbula y en ese momento que, tras dos años levantándose a las seis y media, no madrugaba, tenía la excusa perfecta para que las noches se fueran haciendo cada vez más largas. Pero le inquietaba.

El insomnio con excusa tenía un problema, y es que llegaba sin que se enterara. Un día se iba a dormir a las cuatro, dos días después el insomnio ganaba una hora más, una semana más tarde Morfeo jamás llegaba antes de las siete. Hacía dos días que no conseguía conciliar el sueño antes de las diez de la mañana.

Ella también había pensado que si seguía así acabaría volviendo a dormir a una hora normal pero no, eso nunca había funcionado. Como a los somnes la falta de sueño le daba dolor de cabeza, mientras no dormía, y, cuando tras dormir un par de horas a media mañana, se despertaba, estaba bastante irritable. Por eso vivía sola.

Como todos los insomnes alguna vez había recurrido a las pastillas, pero sólo lo hacía cuando tenia que dormir porque tenía un horario. Entonces no tenía horario y, lo peor de todo, es que tampoco tenía pastillas. No se confundan, no era una adicta, un simple porro la aturdía brutalmente, pero a veces recurría a la farmacología para que ella, como insomne se convirtiera, de nuevo, en un ser diurno.

El problema estaba en la cama, en cuanto se metía en ella y cerraba los ojos le asaltaban mil y un pensamientos. Por eso dormía cada vez más a menudo en su sofá de dos plazas, con la televisión encendida, tratando de engañarse a sí misma con la idea de que no quería dormir.

Y entonces, y sólo entonces, se dormía. Siempre que ya hubiera salido el sol. Nunca antes.

Ciencias o Letras

Octubre 14, 2008

Hagamos un poco de memoria histórica ahora que se lleva tanto: los padres de la ciencia, a día de hoy, se estudian en filosofía… a mí no me sorprende, a muchos de los estudiantes que he tenido sí.

Durante dos años he visto como profesores de ciencias les decían a alumnos que se fueran a letras porque no valían para ciencias, quizá fueran buenos profesores pero, seamos serios, como docentes eran (y son) nefastos.

Vayamos al caso contrario ¿cuántas veces hemos oído que la gente de ciencias no es culta?

Ni una cosa ni la otra: los de ciencias no son analfabetos funcionales, los de letras no somos estúpidos. Sin las humanidades la ciencia no va a ningún sitio, sin las ciencias la humanidad se va al carajo.

Cualquier persona con una inteligencia media puede superar una materia de ciencias en secundaria, repito, cualquiera; de hecho yo, que estudié filología, escogí matemáticas hasta COU porque era lo que menos estudio me requería y no soportaba ni el latín ni la geografía (la geografía física siempre fue mi archienemiga) Por otro lado cualquier persona con una curiosidad media puede ser culta, conozco a gente licenciada en ingeniería que devora todo tipo de libros (también conozco a licenciados en filología que en tercero de carrera creían que Madame Bovary era una escritora)

No entiendo el por qué de la distinción. Puedo entender que todos nos especialicemos más en una cosa que en otra porque ya se sabe que el que mucho abarca poco aprieta pero no entiendo que se juzgue a una persona, su inteligencia o su cultura me refiero, en función de qué elección académica haya hecho, bastante lamentable es tener que renunciar a áreas del saber cuando tienes quince años y estás perdido como para encima hacerlo bajo la presión de ser considerado un analfabeto o un estúpido.

Quizá yo no entienda la ley de la relatividad, aunque sí sus fundamentos más básicos (lo dicho, no soy estúpida) de la misma manera que un ingeniero puede no entender una subordinada concesiva (aunque le persiguió hasta selectividad) Ahora bien, ambos lo entenderemos si se nos explica.

No hay personas de ciencias o de letras sino estudiantes que tienen inquietudes en una u otra dirección. Ayudémosles a que lleguen donde quieren en lugar de quedarnos cruzados de brazos cuando un mal docente pretende hacerse un grupo alto a su medida. Se han perdido buenos humanistas por profesores de matemáticas cabezones, se han perdido buenos científicos por profesores de filosofía culturetas.

Además, ni todos los de letras son cultísimos y cambiarán el mundo con sus ideas, ni todos los de ciencias descubrirán la cura del cáncer.

Aun así, mos ki merak.

12 de octubre

Octubre 13, 2008

Reconozcámoslo que no es nada difícil, por detestable e hipócrita que sea Rajoy, el desfile del 12 de octubre es un coñazo.

Otra cosa es, como decía, que sea un hipócrita; no me quiero ni imaginar (ni yo ni medio país) qué hubiera pasado de ser al revés. Como anécdota es graciosa pero ahí debe quedar, en la anécdota. Nada más. No sería de recibo que nos quejáramos de que, de vez en cuando, se hable a día de hoy del incendio de Guadalajara, se hable de EpC como si fuera Introducción al satanismo y tantas otras llamadas al apocalipsis e hiciéramos lo mismo con semejante nimiedad. Conmigo que no cuenten para hacer lo mismo que censuro.

Pero con estas tontás nos tienen tan entretenidos…

Aun así, mos ki merak.