Archivo de Octubre 2008

Lo condeno en lo personal

Octubre 31, 2008

La Reina está contra el aborto, el matrimonio homosexual (y los homosexuales en general, lo de cortar el tráfico es bastante explícito), la eutanasia… en fin, la Reina es conservadora, muy conservadora.

Que la Reina sea conservadora no sorprende a nadie (sería gracioso estar a la cabeza de una institución medieval y ser progre), que piense lo que piensa supongo que tampoco (aunque digamos que, como todo el mundo, si toca directamente se mandan las ideas conservadoras al carajo, recordemos lo del cordón umbilical de Leonor)… Pero que lo diga sí sorprende, y mucho.

En este país curiosamente la derecha detesta a los reyes que tenemos y la izquierda, más curiosamente aún, los tolera. Al abrir la bocaza, Sofía ha conseguido que los que la apoyan dejen automáticamente de hacerlo porque les da en toda la base pero no va a conseguir que la derecha la apoye, sólo que la use, como mucho, contra el gobierno.

No voy a entrar en el libro – ya he leído de todo y creo que no hay mucho más que decir – y a mí, lo que de veras me ha llamado la atención de todo esto, ha sido el comunicado. Glorioso.

Textualmente:

[...] Supuestas afirmaciones que, en todo caso, se han hecho en un ámbito privado, y que no corresponden con exactitud a las opiniones vertidas por Su Majestad la reina, como oportunamente se le ha hecho saber a la autora.[...]

Analicemos, por cagadas:

1ª. Supuestas afirmaciones: si yo no digo algo no hablo de “supuestas afirmaciones hechas por mí” así que no niega que haya dicho eso (alguno dirá qué buena gente que no miente… sin comentarios)

No corresponden con exactitud: se me ocurren pocas manera de afirmar con más claridad la veracidad de las declaraciones.

Ámbito privado: desde mi punto de vista esto es lo más grave, por lo retorcido que es. Es un “lo condeno en lo personal pero no en lo profesional” ¿eso cómo se hace?

Definitivamente Sofía es republicana (y pensar en lo que nos reímos de Zapatero cuando dijo que teníamos un Rey bastante republicano) tan republicana que ha decidido inmolarse. Y la casa Real lanza una comunicado para avivar el fuego… Como dice una amiga mía “No aclares que oscurece

Aun así, mos ki merak.

Ya era hora

Octubre 26, 2008

El año pasado trabajaba en un colegio que dentro de unos años será totalmente bilingüe (si no me fallan los cálculos en seis años llegará a 2º de bachillerato) El nivel de inglés, como es de suponer, era alto hasta el punto de que los niños presentaban exámenes externos con una cantidad de aprobados envidiable.

Una compañera, profesora de inglés, me comentaba que una de mis tuteladas 10 presentaba exámenes perfectos pero era absolutamente incapaz de decir dos palabras seguidas… paradojas de la vida. Esta niña es una estudiante brillante pero, en lo que a los idiomas se refiere, es incapaz de hablar entonces ¿para qué sirve aprender un idioma?

A pesar de ello, y aquí viene lo extraño, tenía muy buena nota en inglés porque, como decía, sus exámenes escritos eran muy buenos y la nota reservada para su competencia oral era sólo del 10%.

Todo tiene una explicación, a saber: hasta ahora los exámenes de selectividad, que es donde de verdad un colegio demuestra lo que vale, son escritos así que aunque en las clases se les hable en inglés todo el tiempo y se nieguen a responder a las preguntas que no se hagan en ese idioma, los chicos saben que en caso de querer preguntar algo siempre habrá un alma caritativa que preguntará por ellos. Y, por supuesto, está el hecho que para la competencia comunicativa el porcentaje de nota es sencillamente ridículo, entonces ¿para qué esforzarse?

Por parte del colegio la apuesta es hasta lógica, se apuesta por lo que irá a selectividad, lo escrito es lo que será medido desde fuera.

Eso, por fin, se va a a terminar. Leo en El País de hoy que en selectividad los exámenes de idioma tendrán una parte oral. Ya era hora.

Cuando un idioma no se habla sencillamente no se conoce por mucho que se pueda saber su gramática al dedillo. Eso es competencia comunicativa, esa es la parte fundamental, esa es la única que realmente les va a valer de algo en la vida. Ya era hora de que los que hacen la selectividad lo tuvieran en cuenta. Me consta que es una reivindicación de los profesores de idiomas desde hace muchos años, ya era hora de que fueran atendidos.

¿Lo siento? por mi extutelada 10 pero ahora que de veras se jugará algo si no habla conociéndola como la conozco estoy convencida de que en un par de meses se lanzará a ello, por la cuenta que le trae.

En el artículo también se comentan otras reformas de la selectividad bastante positivas, pero las dejo para otro día. No todo en Bolonia iba a ser malo (aunque sigue sin compensar las barbaridades que se están haciendo)

Aun así, mos ki merak.

Noches raras

Octubre 21, 2008

Tengo un insomnio brutal, cualquier cosa me desvela y como no empiezo a trabajar hasta la semana que viene, creo (porque tal vez empiece en un par de días) tengo el sueño cambiado después de estar tres meses rascándome la barriga (conste que sólo uno en paro)

Nota antes de hablar de lo que quiero hablar: esta noche me he dado cuenta de hasta qué punto la Declaración de Bolonia me ha jodido la vida. Otro día hablaré largo y tendido de este tema porque se las trae.

Pero ahora mi intención es otra, lo que me lleva a escribir a estas horas es algo que me tiene perpleja, pero como experimento sociológico, que dijo Mercedes Milá cuando empezó el detestable Gran Hermano.

Soy una persona de ciudad y, como tal, necesito ruido para vivir. Como mi intención no era, ni de lejos, ver la televisión, he dejado puesta una cadena que sabía que no iba a ver. Sé que hay otras opciones pero:

  • Si pongo la radio se me va la oreja, aunque sea el larguero.
  • Si pongo música acabo cantando.
  • Si pongo algo que sí puede despertar mi atención en lugar de tardar tres hora en no enterarme hubiera tardado seis.

Total, que se ha quedado la cadena que estaba puesta en cuanto ha saltado la TDT de las narices (hasta mi DVD es más pequeño que el trasto ese ¿no podían hacerlos más pequeños?)

En la pantalla había dos veinteañeros gritando como energúmenos, pero sin parar un segundo oiga. Que les llame, que es facilísimo, que me van a dar no sé cuántos eurazos (como odio esa palabra) Todo bien aderezado con una música estridente (justo lo que necesitaba para saber que el programa no me iba a importar un carajo)

Al terminar de volverme loca por culpa de Bolonia he mirado brevemente la pantalla y confieso que he quedado fascinada y, para colmo de males, me asaltan un mar de dudas, a saber:

  1. ¿Quién llama a estos programas? (deben de ser muchos para poder dar los eurazos, digo yo)
  2. ¿Quién ve estos programas? (son larguísimos y no muy variados que digamos)
  3. ¿Los presentadores aspiran a dedicarse a la televisión? (es que no sé, no creo que sea algo de lo que se vayan a sentir orgullosos en un futuro)
  4. ¿Por qué gritan? (esto me intiga especialmente)
  5. ¿Por qué se mueve así la cámara? ¿tienen la intención de que el espectador (así, en singular) tenga una ataque epiléptico?
  6. ¿Por qué pasan horas, nadie llama y hablan de líneas ocupadas? (doy por hecho que no es una estafa, ya la hubo y los crujieron)
  7. ¿Por qué los pocos que consiguen dar con la única línea no ocupada no se saben las respuestas? (en cinco minutos podría haber ganado todos los premios, de encontrar la línea claro)
  8. Ya que los ingresos se deben a las llamadas ¿por qué facilitan un número gratuito? (lo he comprobado y ¡¡es cierto!! dan un número para llamar una vez – no he llamado que eso ya sería formar parte del experimento y prefiero ser mera observadora)

Pero, sobre todo, lo que más me intriga, ¿por qué gritan?

¡Ay! ahora que he exteriorizado mis dudas me quedo mucho más tranquila, supongo que ahora sí podré dormir las tres horas que me quedan para hacerlo.

Aun así, mos ki merak.

Promesas y presupuestos

Octubre 20, 2008

Si alguien entiende lo que está pasando ruego me lo explique, pero sin grandes efectismos, que la explicación sea pa’tontos. Eternamente agradecida.

Los políticos (todos en general, no los nuestros en particular) se pasan la vida prometiendo cosas que después, por el motivo que sea, no cumplen; en el mejor de los casos porque no pueden (¿alguien ha conseguido alguna vez acabar con el paro?) La coyuntura económica no les deja, de acuerdo, pero a mí no se me ocurriría prometer que voy a ir volando literalmente a trabajar porque no me lo permite la maldita gravedad, así que como excusa es bastante pueril, pero vale, aceptemos barco: la coyuntura cambia y se carga las previsiones, pero al menos le ponen voluntad (o eso nos hacen creer)

El paro, así como la economía en general, depende de la gestión hasta cierto punto ya que también, como la realidad es tozuda, depende de la coyuntura económica mundial en este mundo globalizado, de acuerdo. Pero hay algo que sí depende de quien se compromete y es el apoyo, o no, de una determinada política.

Zapatero se ha comprometido a que el PSOE apoye, o se abstenga, en los presupuestos de todos los ayuntamientos y comunidades y eso va a dar situaciones de lo más surrealistas porque, además de los absurdos apoyos, o abstenciones, nos vamos a encontrar con alcaldes y presidentes frotándose las manos. Si yo sé que puedo pedir el sueldo que quiera porque me lo van a conceder ¿voy a ser tan idiota de no pedir la luna? así que, con la de liberal que hay por ahí suelto y armado, si pueden recortar el dinero para todo lo público ¿por qué no van a hacerlo ahora que se van a quedar sin oposición?

Eso no es gobernabilidad, es pura irresponsabilidad. Nunca hay que rendirse antes de que te declaren la guerra.

Aun así, mos ki merak.

Los alumnos no saben expresarse

Octubre 19, 2008

Hay un artículo en El País sobre las deficiencias expresivas de los alumnos españoles de muy recomendable lectura…. ¿A qué esperas? ¡Vete a leerlo! Luego, si tienes un ratín, vuelve por aquí, ya que has entrado…

El panorama que se describe en dicho artículo es claramente desolador, en él se habla de faltas de ortografía, pero, sobre todo, de faltas de coherencia y de lo mal que muchos alumnos se adecúan al interlocutor.

La culpa no es de los alumnos, nunca si se trata de lo que no saben porque no se les enseña. Sería injusto también decir que toda la culpa sea de los profesores, sobre todo si atendemos que se dice que esta caída al abismo de la agramaticalidad se nota a partir de la entrada en vigor de la LOGSE; los profesores que había antes de los 90 siguen en activo en muchos casos y tienen los mismos problemas que tenemos los que acabamos de empezar… así que la culpa debe de estar en otro sitio, digo yo.

Lo primero que me llamó la atención cuando empecé a trabajar con adolescentes fue lo mucho que los libros se parecían a los que llevaba seis años usando para enseñar español como lengua extranjera: mucha, muchísima, imagen y poco texto. Se fomenta la memoria fotográfica con mucho cuadro (que deberían hacer ellos, es parte del proceso de aprendizaje) pero poco fomento para la comprensión ya que, como decía, tienen poco texto. No estoy diciendo que la culpa sea de las editoriales, ojo, las editoriales se adecúan a lo que se les eche, por la cuenta que les trae.

La cuestión es que ha habido durante muchos años (y sigue) una tendencia para que todo sea científico entendiendo muy malamente qué es eso de científico. Se piensa que lo científicio es aquello cuanticable con parámetros objetivos, dando por hecho que una redacción no se puede evaluar sin ellos (falso) Se puede corregir un análisis sintáctico tal cual se corrige una operación matemática, también se puede corregir un análisis morfológico y hasta un análisis de texto pero también se puede corregir una redacción atendiendo a la correcta expresión de forma objetiva, nadie pretende que un alumno escriba como Borges pero sí que al menos se entienda lo que dice.

A día de hoy se piden muy pocas redacciones y eso es una catástrofe. La escritura creativa ayuda a que aprendan a redactar y desde la materia de lengua, que es la mía, deberían dejarnos más margen para fomentarla. A día de hoy se han aparcado casi por completo los exámenes orales y eso es también una catástrofe. Los alumnos no saben distinguir una cosa de otra porque, por mucho que se les explique, si no lo practican con nota de por medio es difícil que lo interioricen.

Se nos pide que los chicos hagan análisis constantes de cosas ya dadas, textos, oraciones, palabras… pero la materia es de tal volumen que no nos dan margen para que ellos creen esos textos, esas oraciones, esas palabras y eso, se mire por donde se mire, es un error garrafal. Y lo peor de todo es que los errores garrafales sólo se ven a largo plazo.

Hemos perdido la noción básica de que la materia de lengua es instrumental como si eso fuera algo malo (siendo todo lo contrario) Así que lo dicho, menos análisis sintáctico y más redacciones.

Aun así, mos ki merak.