Libertad de cátedra, DEP

Febrero 9, 2010 por Livia

Empezaré diciendo que me importa un carajo la lengua en la que se exprese un profesor universitario, sus alumnos deberán adaptarse a él, que tiene más cosas que hacer, y si no las tiene así nos va, que andar pasando por cursos para reforzar cualquier paranoia nacionalista.

Yo hubiera dado un brazo por que me enseñara Chomsky; Me hubiera gustado haberlo tenido de profesor, no por su visión política de las cosas sino porque ante todo es un lingüista que aportó un punto de vista novedoso y con cierta coherencia (remarco cierta que tampoco hay que pasarse) en un campo, la filología, en el que hay profesores que enseñan a Aristóteles como si hubiera sido compañero suyo de clase (en algunos casos es posible que así fuera) Para poder asistir a sus clases con la pretensión de enterarme de algo no me hubiera quedado otro remedio que mejorar mi inglés… y mucho, que ya es difícil seguirlo a veces incluso entendiendo cada palabra.

Es sabido cómo se forma el claustro en las universidades en este lugar del mundo donde no se busca a los mejores dondequiera que estén sino que se busca lo mejor entre lo que ya hay (y muchas veces ni eso) donde no hay ningún Nobel – como sí lo hay en las americanas, que salen a buscarlos si hace falta – y las eminencias son cada vez más escasas, el que llega a eminencia lo hace desde dentro y no es contratado después de serlo, así nos va.

Pero esto ya es demasiado, esa pretensión de que ahora para contratar a un profesor tenga que dominar una determinada lengua supone la muerte definitiva de la libertad de cátedra y la independencia de las universidades, sólo es un examen, dirán algunos, luego puede enseñar lo que quiera, dirán otros… ¿seguro?

Desconozco por completo si en alguna otra universidad de este lugar del mundo (si fuéramos cuatro todos estarían, como diría el humorista argentino Enrique Pinti, clamando por la autonomía) donde haya una obligación con un idioma determinado, de ser así que luego nadie se extrañe, ni ose quejarse, de que la enseñanza superior sea lamentable.

El profesor que imparta sus clases en catalán porque es su lengua o porque simplemente le apetece que lo haga, es parte de su libertad de cátedra, obligar al resto a tener un nivel C (¡C nada menos!) es atentar contra el más elemental sentido común.

Viva la demagogia

Enero 25, 2010 por Livia

Primera mentira: si se propone reabrir el debate sobre la cadena perpetua (o si es mejor la tortilla con cebolla o sin ella) ¡zas! debate abierto.

Segunda mentira: la ley del menor no es la responsable ni de los fallos endémicos del sistema ni de que el rafita*, que sólo puede ser calificado de bestia parda, esté en la calle.

Tercera mentira: la ley del menor que sacó a la bestia parda a la calle no nos la impusieron los marcianos, no la acaba de hacer el gobierno (que mira que saca leyes chungas), la hizo el PP cuando era gobierno así que lecciones sobre mano dura las justas.

No se puede gobernar a golpe de titular, no se puede dar la noticia de que la bestia parda acaba de ser detenido de robar un coche y hacer una encuesta cuando la gente está, lógicamente, indignada… claro que esto me pasa por ver el telediario de Antena 3.

La cadena perpetua no es la solución, si lo fuera en EE.UU no había delincuencia; y, sobre todo, hay que tener morro, pero mucho, para montar estos circos cada vez que alguien sale a la calle (Véase, por ejemplo, de Juan Chaos) sobre todo si en tus ocho años de gobierno salieron etarras y el propio rafita.

*No le pongo mayúscula porque no me da la gana, no lo merece.

De mayor también quiero ser única y especial

Diciembre 3, 2009 por Livia

Si hay algo que de veras me dé miedo de la que se montó ayer con el manifiesto, y aún sigue, es que, aunque ya lo dije desde un principio, me parece cada vez más que el corcuerazo de las P2P no es más que una maniobra de distracción sobre la ley. Toda la blogocosa se ha agitado en torno a eso y nadie, ni uno sólo que yo haya visto (y he buscado) se ha molestado en decir ni una cosa sobre el resto de la ley… Hoy he seguido lo que he podido la reunión con la ministra (vía twitter ¡qué modernos! y qué poco había que decir) Me he quedado igual que estaba…

Ahora bien, me sumé ayer al manifiesto, animé a otros a hacerlo y me sumaría de nuevo. Y me está empezando a preocupar ver cómo la blogocosa se ha dividido en cuatro grupos, y sólo en cuatro aunque haya quien se sienta único y especial, a saber:

1. Los que reniegan de la ley y consideran que todo vale. Internet es gratis y no sólo es bueno sino que además es justo y necesario la existencia de las P2P. Esta gente considera que la cultura como producción humana ha de ser gratis y que los creadores deben sentirse satisfechos con el amor de los fans pero de dinero ni hablar; si alguien pretende vivir de su creación es un Ramoncín cualquiera de la vida y debe hacérsele un vídeo en youtube y ponerlo a parir, día sí, día también. Los de la cultura libre pueden ser peligrosamente simpáticos pero son tan poco realistas como los del grupo 4 – además de tener un morro que se lo pisan – porque si no hay “profesionales de la cultura” probablemente habrá menor calidad en su producción y no sé qué puede tener de horrible que la gente haga algo que gusta y viva de ello.

2. Los que reniegan de la ley pero no consideran que todo vale, en el más amplio sentido de la expresión. Y como aquí me incluyo usaré la primera persona. Considero que los artistas deben poder vivir de lo que crean, considero que es bueno también que haya una industria en torno a ello porque hablamos de miles de puestos de trabajo y no sólo de grandes directivos, además de que dudo que sin gente detrás el producto cultural vaya a tener la misma calidad si depende sólo del artista. Pero también creo que hay que ser realistas y la industria tiene que encontrar la forma de adaptarse, sé que por cada uno que paga – y yo pago todo lo que consumo – hay tropecientos que no. Pero no me vale que se salten la división de poderes y que se parta de la base de que todos nos saltamos los derechos de autor, lo segundo ya se hace, lo primero casi… y digo casi porque a estas horas parece que el ministerio no va a cerrar las páginas… y se pongan como se pongan lo del grupo 3 eso es por el manifiesto.

3. Los que no están de acuerdo con todo el manifiesto – pero sí con lo que ha motivado que tenga tanto apoyo – tampoco con nada de la SGAE y la ley (al respecto de las P2P porque del resto de la ley ni por encima oiga) No se suman y miran con profundo desprecio a los de los grupos 1 y 2 y hacen todo lo posible por distinguirse de ambos. No distinguen, de hecho, entre los dos grupos y consideran, o al menos eso parece, que nadie, salvo ellos, ha leído el manifiesto y pensado sobre lo que dice.

4. Los que consideran que el manifiesto acabará con la cultura, sin comentarios.

En cinco segundos ¿quién está más cerca de conseguir que se siga dando la chapa con que se acaba con la música en 2014? No, el grupo 3. Para que luego digan que los extremos son peores.

Ahora bien, yo tampoco me sentía representada esta mañana en el ministerio.

Aun así, mos ki merak.

En defensa de los derechos de internet

Diciembre 2, 2009 por Livia

El anteproyecto de Economía Sostenible debe de ser tan horrible, tan absurdo (confieso que no le he echado un ojo aún y, más importante, no tengo ni idea de economía), que no les ha quedado más remedio que incluir una barbaridad intolerable sobre internet y los derechos de autor para que no se hable de otra cosa. Por eso, aquí en Mos Ki Merak nos sumamos al manifiesto en defensa de los derechos de internet, porque no sólo pretenden vulnerar nuestro acceso a internet, con esto violan nuestros derechos fundamentales.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los abajo firmantes manifiestan su firme oposición al proyecto, y declaran que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

El muro de Berlín

Noviembre 9, 2009 por Livia

En la noche del 9 de noviembre, hace ya 20 años, en mi casa brindamos por la libertad, como imagino que hizo mucha otra gente en todo el mundo. .

En Berlín lo están celebrando por todo lo alto, pero la caída del muro de la vergüenza deberíamos celebrarla todos y quizá ahora, que estamos de nuevo levantando muros (físicos y mentales) y preparándonos para liarla gorda, con más razón y más fuerza que nunca.

No sé si tendré hijos, pero como soy profesora en secundaria tengo alumnos a los que siempre podré decirles que yo lo vi, que estaba lejos, en otro país, pero lo viví intensamente, que ese muro también me daba vergüenza a mí, que aplaudía cuando alguien conseguía saltarlo, que ese día nos felicitamos todos un poco.

Recuerdo las imágenes y todavía me sobrecogen, en aquella época aún teníamos esperanza.

 

Aun así, mos ki merak.