La primera regla del bloguero es que los comentarios no han de ser más largos que la entrada en sí y, como mi poder de síntesis en ciertos asuntos es escasa, esto es una respuesta a la entrada de Eulibeltz sobre el descontento de los vascos con la democracia:
Ilegalización de una ideología: me reitero, las listas de ciudadanos no deben llegar a gente que mata concejales y, además, el punto clave, la financiación que reciben todos los grupos, de fondos públicos, el auténtico problema ¿de veras parece casualidad que se ilegalice a los que ayudaban a la financiación (Ternera llegó a ser parlamentario, no nos olvidemos) y la actual debilidad de ETA? (sin que eso suponga desmerecer los éxitos policiales y judiciales) No se condena una ideología, por mucho que se insista en ello por parte de algunos sectores, y la prueba del algodón es que sigue habiendo grupos independentistas totalmente legales; los tribunales consideran que Batasuna es parte de ETA porque la financia, acoge a sus miembros y no condena un atentado ni aunque maten a un cocinero y se descubre que EHAK paga nóminas a batasuna; si se decide –en los tribunales, que no en el congreso- que deben dejar el parlamento es indefendible que el presidente de la cámara se niegue ¿el reglamento de una cámara está por encima de los tribunales de justicia? Entonces no nos quejemos luego de que el supremo esté politizado… Aunque no venga a cuento, me hace gracia cuando se compara el caso con Irlanda del Norte, al que se le ha suspendido el parlamento en alguna ocasión sin que se haya puesto en duda el régimen democrático del Reino Unido.
El mal llamado Plan Ibarretxe (¿por qué mal llamado?); me llama la atención que la defensa sea que lo aprobó el parlamento vasco por mayoría absoluta, porque es exactamente lo mismo que pasó en el congreso de los diputados, se tumbó por mayoría absoluta ¿por qué sí vale una mayoría absoluta y no la otra? ¿No hubo debate? ¿Desde el 2001 hasta el 2005 no parece suficiente? Otra cosa era la postura de partida que decía, hasta el 2004, que no iba a llegar ni al congreso, pero llegó y se rechazó porque no había por dónde cogerlo; mi voto no es un cheque en blanco y los parlamentarios no pueden hacer lo que les salga de las narices con él, doy por hecho que el de los vascos –y las vascas por supuesto-, que mandaron al PNV a la oposición tampoco (que sí, que vale, que tiene más votos que el segundo partido, pero también tiene más votos en contra que nadie porque los juegos de alianzas en Euskadi, nos pongamos como nos pongamos, son diferentes)
Faltan transferencias del Estatuto vigente; estupendo, que se hagan porque la situación roza el ridículo (pero luego a ver qué se nos ocurre pedir si queremos pactar en el congreso de los diputados, que la luna está muy cara) Hasta hace tres minutos yo estaba a muerte a favor del referéndum, a favor de dar cosas (lógicas) para ver si así la llorera constante de los nacionalismos de todo tipo cesaba (quitar excusas vaya, pero no hay caso, las tienen todas) pero no cesa ¿en serio alguien puede sostener que Euskadi es hoy menos autónoma que hace treinta años?
¿Estatuto obsoleto? De acuerdo, que se haga otro, pero que tenga sentido porque el Plan Ibarretxe no había por dónde cogerlo; no se les dijo no hagan un estatuto jamáaaas sino esto es inaceptable, hagan otra cosa si quieren que hablemos en serio.
Contradicciones del PSE; me parece infinitamente más contradictorio quejarse de la democracia no siendo demócrata en absoluto (no digo que sea el caso de Eulibeltz, que me consta que es un demócrata sin matices) Si nuestra constitución definiera el estado como una democracia militante cualquier partido que fuera contra la democracia sería automáticamente ilegalizado (matar gente no es democrático, hablar de los chicos de la gasolina o del RH vasco no es democrático –y da miedo-, mi parlamento sí vale pero el de todos no no es democrático) La contradicción fundamental en estos asuntos es que no se puede ser nacionalista y de izquierdas, el PSE incurre en ello (aunque no mucho porque no parece que tenga un nacionalismo exacerbado como sí muestra el PSC a ratos) pero hay otras muchas formaciones que caen de plano en dos ideologías que se dan de bofetadas… Y eso por no hablar de celebrar un estatuto que se considera obsoleto como se ha venido haciendo toda la vida…
Euskera; efectivamente lengua cooficial pero ¿por qué no se pide un examen de castellano igual que se hace de Euskera? Porque sería ridículo, todos los habitantes de Euskadi tienen competencia en castellano (no estoy diciendo que no se fomente el euskera, pero ya vale de hablar de imposición del castellano con las barbaridades que se están haciendo) ¿Modelos educativos? Sí, esos que pretenden que existe una situación irreal que poco –nada para ser más precisos- tiene que ver con el mapa lingüístico auténtico (y por Ibarretxurix no venga nadie con el franquismo que me hará buscar lo que decían los movimientos obreros de Bilbao a principios del XX… y lo que dicen lingüistas sobre la situación del euskera anterior al franquismo) A mí no me afecta, pero son muchos vascos los que están sin poder trabajar, o liberados de su trabajo –con la crisis- para aprender euskera no porque quieran, sino por cojones. Claro que la gente tiene derecho a ser atendida en euskera, pero para eso no hace falta que todos los funcionarios lo dominen, lo que se consigue así es que para respetar los derechos de la minoría euskaldun (lengua materna) reventemos los de otros muchos ciudadanos, tan vascos como los euskaldunes, y eso por no hablar de los costes. El caso lingüístico paradigmático es el del gaélico en la Irlanda recién independizada, pero como era un país independiente acabaron aplicando el sentido común que tanto se echa de menos por la península que no es Portugal (es que no sé cómo llamarlo, hace dos semanas me enteré que no vivía en un país, así que imagínense el disgusto) Mantener una lengua a cualquier precio, cuando las lenguas se han muerto de toda la vida, es carísimo, los recursos destinados a ello (lo siento en el alma pero el catalán se habla, y el gallego aún más, sin obligar a la gente) no salen de la nada, sino de otras partidas que podrían destinarse a educación, a sanidad, a trabajo… a tantas otras cosas…
Me considero una persona de izquierdas, aunque a día de hoy no se sepa muy bien en qué consiste el temón, consciente de que el socialismo real era una abominación que como dijo alguien que leí hace poco (lo siento pero no consigo encontrar, ni recordar, la fuente y mira que era interesante) es el comunismo que tenemos, y como tal me gusta infinitamente más el café para todos que el ombliguismo y el qué hay de lo mío como constante música de fondo.



